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El resoplar del viento, en un día muy soleado agitan a las hojas de
La alta vegetación boscosa desafía a los resquebrajados taludes que se contraen y, arrojan bocanadas de tierra movida por la naturaleza, plegada con temor a la creciente edificación de concreto. A los pies
En la ancestral calma natural de aquellos días recorrió la geografía
Así ansió que tus ojos prendados queden de estos idílicos paisajes; en sus somnolientas lagunas aparcado en su sierra nevada, avistando
Este tesoro tan amigable es, nuestro estado, soleado, o intensamente nublado cuando se precipitan los amasijos de aguas nevadas. Con calor, frío o, en los días helados con finísimos cristalitos de nieve queremos salpicarte, no importa si vienes hoy, no importa si vienes mañana, no importa si nunca tu vienes, pero entre las estribaciones
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