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” Simon Díaz Inmortalizó a la mujer llanera como
“…Yo nací en esta ribera del Arauca vibrador,
Sabana, sabana, línea infinita con sus extensas llanuras, del hombre fuerte a caballo con sus arrieros; del Joropo, de los copleros. Baño de encantamiento en placidez cálida de suma belleza para nuestros ojos.
Canta, joropea, zapatea en un contrincante contrapunteo o,
El turpial, el gallito sabanero, la nívea garza blanca, la corocora, el gavilán, la fauna toda del llano, querencias e, identidad del llanero.
” Simon Díaz Inmortalizó a la mujer llanera como
un pilar de fuerza, belleza, trabajo en el llano
venezolano: Mujer aguerrida,noble esencial
en el paisaje llanero”
Tio Simón.
“…Yo nací en esta ribera del Arauca vibrador,
soy hermano de la espuma de las garzas
de las rosas, y del sol…
Simón Diaz
El Llano Venezolano
Sabana, sabana, línea infinita con sus extensas llanuras, del hombre fuerte a caballo con sus arrieros; del Joropo, de los copleros. Baño de encantamiento en placidez cálida de suma belleza para nuestros ojos.
Desde el horizonte centellea el relámpago se apresura el trueno,
tomando agua el resplandeciente Arco Iris del Universo
Querido llano, Morichales con tus “blancos esteros” cautivadora riqueza diversa, felicidad, arrolladora polifonía para el madrugador hombre llanero. Atardeceres de jinetes cabalgando con la fusta en la mano y un relajador canto sobre la inmensidad de los cautivadores potreros, arreando ganado hacia los tranqueros; con las vacadas durante las frescas mañanas hacia los ordeñaderos
Canta, joropea, zapatea en un contrincante contrapunteo o,
adormilado en su hamaca, con el polvoriento perezoso calor y el acariciante fresco viento; extasiado en el zarandeo y su resucitadora bebida que la manosea, extrañando abandonado en la somnolienta calma la compañía de su mujer en la quietud de su camas
El turpial, el gallito sabanero, la nívea garza blanca, la corocora, el gavilán, la fauna toda del llano, querencias e, identidad del llanero.
Y tu Caudaloso río Arauca camino amigo compartido, hermanadas flamantes aguas con ambos lados de las fronteras. No es Llano venezolano sin las voces recias cantando claros corridos o, contrapunteos como la leyendas de Florentino y el diablo
Con el Alma Llanera, nuestro segundo Himno Nacional regalan a todos los hermanos de los Continentes y, a sus simientes, el amistoso tricolor arrancando con cuatro, maracas las vivientes Musas en las cuerdas del arpa, para dejarlos aprisionados, herrados amarrados a nuestros corazones, vibrando enamorados con tan melodiosos lazos, el fulgor, calor, verdor y, el incomparable sabor, la sazón que lo atesora para ti. Todo, nuestro esplendido, hermoso caluroso Llano
