289
“Dios, Es la Vida, la Verdad y, la Eternidad.
En su Sabio Templo Interior a Dios exclamando “Dale A tu Vida Valor”. No es tu Plan suplicaba el Ángel Guardián. Si no el del Altísimo para el devenir y, para tu propio Porvenir, Imagina el portento, respira, oyes,
¿Me oyes, madrecita? ¿Me oyes? Por el agua no te dejes llevar.
Pero las aguas bajaron por las laderas arrastrando tu cuerpo sin vida, las piedras y, los matorrales amortiguaron la inescrutable saña del río; la promesa del Amor que no Viste cumplir…..te “obligo” a partir; sembrada, extinta y desabrigada quedaste junto a tu crío, y alzaste
previous post
