400
Cascada que rompes como un pulsado cincel
Pequeña me veo a lado de tu exuberante esbeltez
Con tu transparente altivez consigues que volteen
La Cascada
Cascada que rompes como un pulsado cincel
Te precipitas, rocías dejando helada toda mi piel
Pedazos de tu cuerpo rozan mis pies
Pequeña me veo a lado de tu exuberante esbeltez
Se recrean mis ojos al ver el caudal de tus aguas caer
mis oídos se aturden con tan sonoro tropel
Con tu transparente altivez consigues que volteen
a verte, allí otra vez, serenos, Observando tu “Misionero”
ser, con tus largas perceptibles transparentes entrañas caer
Y al nuestro no lo podemos penetrar, desentrañar, entretejer
