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“Ningún jugador, es tan bueno,
Escrutaba, en sigilo profundo a un niño con un verde barquito en un parque jugar, el barco y, el muñequito Capitán al timón, el viento con percusión y baile le asestaba duros golpes, revolcones y, jirones, le hacían ladear y parar. Sobre las piedras pavimentadas, desniveladas,
El muñequito de Capitán al timón empezó a “despertar” se despabiló
A mi mente llegó la desazón de la ocupacion de los remeros de verdad, todos navegando hacia un mismo destino.”Concédete el permiso para
Sin ninguno soltar los remos Gritan para Re-organizarse pudiendo “controlar” así el riesgo desestabilizador, en todo momento el equipo, lee el lenguaje del bote, el entorno, los murmullos que enchinan, con Presta Atención escuchan sobre las aguas tranquilas… y sobre las aguas violentas….. Los remeros, Observan, estudian, interpretan, todo es atención, prudencia y“oído” ¡Shhh!. Se reacomodan se enrumban
En los momentos mas complejos que algo los contraiga, se aquilatan, los aguzados remeros reman más lento, siempre alertas, objetan, plantean, Visualizan, agudizan todos los sentidos, priorizan y retoman remando motivados todos por llegar juntos a la tan anhelada
Retorna el balanceo, con la audacia de todo el cuerpo; fusionados,
El, los, Remeros Guías, lo han vivido, lo saben, que si se deshilvanan o, se adormecen…,… los doblegan y, los quiebran los vientos destructores
“Ningún jugador, es tan bueno,
como, todos juntos”.
Alfredo di Stefano,
Los Remeritos El Equipo Y la Escala Del Conocimiento
