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AL Pueblo De Los Andes Donde Naci Torondoy

by Mary Torres

AL Pueblo De Los Andes Donde Nací Torondoy

Torondoy entre altas montañas anclado estas entre boscosos y caminos angostos tan sinuosos como pendientes que me llevaban atravesar un cimentado puente y ascender hasta los caseríos de campesinos entre las ondulantes protuberantes regias montañas asentamientos de nuestros ancestros. EL río durante el catártico sueño lo siento con su majestuoso desplazamiento inquieto, expresándome descontento al no verme caminando desde hace tiempo bajo el radiante ordenado sol por sus cálidos cimientos; con los coloridos arreboles, las refulgentes estrellas tiritando y trompicando
con la descendiente fluvial corriente

Tú prístina belleza la expreso en esta blanca hoja de papel, bálsamo  en mis pensamientos salvo por los inquietos rumores de su espumosa vertiente que se resiente embriagándome con sus agradables días soleados, el agradable moderado clima frío, el arrullo animoso de tu florecientes paisajes y la cálida afectuosidad de su gente. Y una linda casa de hacienda en lo alto con un castillo alma de amor, ahora en el Cielo, fue aliento, abrigo durante mis insaludables quebrantos; siete años en mi niñez para entonces yo tenia, no pareciera que hace tanto cuando me aparté de tus encantadores paisajes, por eso en ti me complazco, hermoso pueblo de nuestra tierra, luminosidades efervescentes dentro de tus amplios, limpios, acogedores regazos

Mis recuerdos se alborozan con tus empedradas calles, tu linda
 concurrida plaza, la escuela, la iglesia, el repiquetear de campanas con su vaivén, ondas que migraban en el etéreo hasta las majestuosas perceptibles y visibles montañas, sobre las antiguas coloniales casas con ventanales y sus altos balcones de madera, los sostenedores horcones, amplios patios, antiguos molinos para secar y trillar café,
el habitual brindis para el visitante, en menester siempre ofrecer con deferente placer. El azul níveo Cielo, con sus mágicos crepusculares atardeceres, visual acogedora hospitalidad con su natural belleza. Olvidarte no quiero son Influjos para mi corazón que en Inspiración se enardece todo mi ser.Te amo pueblo hermoso, copiosos. pueblos desde nuestros ancestros, terruños y ensueños de nuestras magistrales florescencias e, individuales querencias

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